El arma de defensa revolucionaria

Diseñado y fabricado por Verney-Carron, el primer fabricante francés de armas de caza, el Flash-Ball tiene la potencia de frenado de un 38 Special. Con proyectiles estudiados para evitar, incluso a muy corta distancia, la penetración en una persona normalmente vestida, provoca al impacto el equivalente de un nocaut técnico. El oponente está puesto fuera de combate.

Una ventaja importante que no ha escapado a los profesionales de la seguridad ya que el Flash-Ball equipa oficialmente muchas Administraciones.

Aspecto y detonación disuasorias, muy facil de uso, mono o doble cañon, el Flash-Ball es ligero y robusto y se adapta a todas las situaciones. Disponible en varias versiones, ofrece una amplia gama de municiones y accesorios que complementan un arma inteligente, impresionante y eficaz.

1. Empañadura ergonómica : el FLASH-BALL está diseñado para zurdos y diestros.

2. Aperturas en el cañon para controlar en todo momento si está cargado y cómo.

3. El FLASH-BALL está ligero y robusto gracias a los materiales utilizados.

4. Manipulación fácil y gran maniobrabilidad gracias a los dos cañones cortos.

5. Cañones que permiten utilizar 2 municiones diferentes para una rélica gradual.

6. Un arma con un fuerte poder disuasivo : cañones de 44 mm y detonación equivalente a un calibre 12.

En Francia, el Flash-Ball está utilizado por varias unidades especializadas de la Policia :

• Las B.A.C. (Brigades Anti-Criminalidad) 

• Los G.I.P.N. (Grupos de Intervención de la Policia Nacional)

• El R.A.I.D. (Busqueda Asistancia Intervención Disuasión)

• Está también utilizado por varias Policias y Fuerzas del Orden a traves el mundo, que también aprecian su maniobrabilidad, su ergonomía, la potencia de fuego de sus 2 cañones, así como su aspecto muy disuasivo.


Para más informaciones

+33 (0) 4 77 79 15 00 del lunes el viernes

Referencias

Proveedor oficial de las administraciones francesas

Fabricación francesa

Verney-Carron fabricante de armas desde 1650

Un saber-hacer

Empresa del Patrimonio Vivo, la excelencia de los saber-hacer franceses